Diario “El Profeta” (Juan Antonio Aguilera Mochón). 8 de Julio de 2003. 

 

Harry Potter podría estudiar en España

 

Según rumores no confirmados, el célebre aprendiz de mago Harry Potter podría ampliar estudios en algún instituto español. La revista Corazón de Bruja recoge comentarios de los alumnos de Hogwarts, que han asistido excitados a las noticias de la implantación de una nueva “asignatura científica” y mágica en España con el nombre de “Religión”. Una amiga de Harry, Hermione Granger, hizo saber a sus compañeros que la Religión era una asignatura más mágica que “Aritmancia” o “Defensa contra las artes oscuras”; en ella se siguen las enseñanzas de un célebre mago, Jesús, de quien se dice que no sólo hacía transformaciones y curaciones, sino que era capaz de andar por las aguas y resucitar muertos. Incluso se resucitó a sí mismo, algo que no está al alcance siquiera de Dumbledore ni de lord Voldemort. No conforme con eso, tras su resurrección hizo –según Hermione– otro de los encantamientos más difíciles y peligrosos (te puedes dejar atrás medio cuerpo), la multiaparición simultánea con transformación corporal. Ya su madre dio señales de poder al engendrar y parir a Jesús sin dejar de ser virgen, aunque los alumnos de los cursos superiores de Hogwarts se preguntan qué interés tiene este poder. Además, en este punto hay más dudas, pues se dice que la ayudó una criatura mágica, seguramente el Fénix o una lechuza (aunque algunos, con guasa, dicen que fue una paloma).

Cientos de discípulos del tal Jesús, denominados “santos”, han realizado asimismo hazañas mágicas notables, a las que los muggles llaman “milagros”. La mayoría de esos santos residen en un fantástico lugar que denominan “Cielo”, pero la entrada a este sitio es más enigmática que la del andén nueve y tres cuartos. ¡Hasta se dice que para acceder hay que estar muerto! Todas estas habladurías disparatadas han despertado la imaginación de los estudiantes, que especulan con que Jesús era un mago rebelde educado en la escuela superior de Durmstrang que se fue con los muggles para llevarlos (¿vivos o muertos?) al Cielo junto a sus padres –de Jesús–, contraviniendo todas las advertencias del Ministerio de Magia. Como además se llevó algunos secretos (libros prohibidos donde se explicaba cómo resucitar, qué es el Cielo y dónde está, y se hablaba de cosas misteriosas como “el pecádol” o “la triunidad”...), el Ministerio envió a un gran mago auror (cazador de magos negros), Lucifer, para que volviera al orden, pero Jesús no le hizo caso, lo derrotó y lo difamó entre los muggles. Esta difamación se extendió a todos los magos y brujas que no estaban de acuerdo con Jesús (y que eran y son la mayoría).

A pesar de las preocupantes referencias sobre el origen de la “Religión” que se estudiará en España, agravadas por la certeza de que a los profesores los nombra “la Iglesia”, una organización seguidora de Jesús y responsable de millones de asesinatos a lo largo de cientos de años (se ensañaban especialmente con las brujas, lo que corroboraría el enfrentamiento de Jesús con el Ministerio de Magia), Harry y sus amigos parecen haber solicitado una ampliación de estudios en España. Hermione está interesada, además de en la Religión, en lo que considera una atractiva especialidad religioso-científica, la “Pioquímica” –donde se estudian las buenas reacciones químicas de los seres vivos–  y también en la “Twología”, que supone que es una asignatura superespecializada en Dos, el número mágico del universo, y en la “Citología” –el estudio de las mejores citas de grandes autores mágicos que se organizaban en células–. Sin embargo, la profesora McGonagall duda de la exactitud de todo lo que se dice y, en todo caso, le parecería muy peligroso. Es posible que la propia profesora sea la primera en indagar la veracidad de los rumores e intente verse con los llamados “curas”, que, según el nombre, deben ser medimagos; también tiene noticias de que los curas, en las llamadas “misas”, suministran comidas y bebidas mágicas, pero esto aterroriza a la profesora, pues ha oido hablar de antropofagia: ¡comerían el cuerpo y beberían la sangre de Jesús! Sin embargo, McGonagall preferirá ver a alguno de los magos más acreditados en la actualidad, aunque quizás sean más peligrosos, pues por sus nombres tal vez puedan aguijonear (“obispos”) o golpear (“cardenales”). Incluso podría intentar visitar al más importante, al que llaman “Papa”, pero, tras verlo en grabaciones de la televisión muggle y leer algunos de sus discursos, la profesora cree que es una ininiteligible broma de muggles, una burla cruel que se remata con un jueguete de niños al que ya llaman descaradamente “el señor Patata”. McGonagall, mientras tanto, es muy estricta en prohibir las escapadas de sus estudiantes a España; les ha advertido que, según sus primeros datos, los profesores de Religión, los curas y sus superiores, podrían ser en realidad un tipo de dementores, y recordó a los estudiantes de primero y segundo que los dementores, aunque se quiten la túnica negra, tienen el poder de absorber las emociones positivas de sus víctimas, causándoles una grave depresión y, con el tiempo, la locura. De los dementores comunes son especialmente espantosos sus besos, pero los curas y demás no son comunes; sin embargo, finaliza McGonagall, hay datos de que, en tiempos de Jesús, actuó un poderoso dementor común llamado Judas.

 

Noticia recogida en Estrella digital (10-7-03) , ArgenPress (11-7-03) y Rebelión (13-7-03).